26 febrero, 2017 Marta Pichardo

Sesión 4 de Rolfing: Mi mandíbula y la sorpresa de trabajar zonas del cuerpo que no esperaba

Bueno… ¡ya vamos por la 4ª sesión de Rolfing! Nuestra paciente va descubriendo cosas nuevas sobre su cuerpo y sobre el tratamiento de Rolfing y sus beneficios, pero no quiero adelantaros nada, así que os dejo con su relato.

Su cuarta sesión de Rolfing:

Durante estos días atrás he sentido poco, es cierto que he tenido cosas en la cabeza y acontecimientos que han hecho que mi mente esté más entretenida.

Mi sorpresa fue cuando llegué a la consulta y me paré a sentir mi cuerpo durante la valoración inicial. Hasta ese momento no fui consciente del cambio tan grande que estaba experimentando.

Esta sesión ha sido la primera en la que he podido comprobar claramente la diferencia con las sesiones anteriores, ya que el peso en mis pies estaba casi perfectamente repartido y el brazo ya no estaba como antes, mi cuerpo empezaba a estar alineado.

Si leíste el post anterior de mi tercera sesión de Rolfing sabrás que esto que estoy describiendo lo sentía después de que Marta trabajase en mi cuerpo, mi gratísima sorpresa ha sido notarlo antes.

Marta me pidió que me tumbase de lado. Como en la última sesión acomodó mi cuello con una almohada y utilizó otra para apoyar la rodilla de arriba, quedando doblada, y estiró la que estaba por debajo para tratar toda la zona interna de la pierna.

Comenzó con la planta del pie, concretamente en el puente, siguió con el talón y tras peinar toda la zona de la pierna y el muslo terminó en la ingle.

Creo que ya lo he descrito así en otras ocasiones, pero para que me entendáis, es como si tuviera dentro de mi piel un hilo muy tenso que va presionando con sus manos lentamente.

Tras trabajar en la pierna izquierda, hizo lo mismo con la derecha, esta última mucho más dolorosa para mí, sobre todo en la ingle. Le tuve que comentar a Marta la diferencia que estaba sintiendo entre ambas piernas y lo molesto que estaba siendo esta parte.

Ella siempre me pregunta, cuando ve mi cara aguantando el dolor, si es soportable para disminuir la intensidad, la verdad que de momento nunca le he dicho que la baje.

mandíbulaEsta vez al finalizar como hace siempre (con cuello, cabeza y sacro), añadió algo distinto, trató mi mandíbula. Quiero transmitiros lo contenta que estoy con esta parte de la sesión, ya que muchas veces había notado algo raro en ella (siendo sincera os diré que estéticamente me lo noto, incluso me acompleja un poco). Como es lógico, se lo comenté y me dijo que tenía una pequeña desviación en la mandíbula.

Jamás pude pensar que el método Rolfing pudiera ayudarme también con esto. Pensaba recurrir a un dentista pero Marta me ha tranquilizado diciéndome que más adelante volveríamos a trabajar la mandíbula con mayor profundidad.

Así que ya os podéis imaginar lo contenta que he salido de esta sesión, con la que sin duda me quedo con las ganas de tratar esta zona de la mandíbula.

Cada sesión que pasa me siento mucho mejor.

¡Nos vemos en la próxima!

Tagged: , , , , ,

Comments (4)

    • Marta Pichardo

      Hola Inma, sí, se puede recibir Rolfing con cualquier edad. Lo que puede determinar que no se pueda realizar son algunas enfermedades o condiciones específicas, si quieres puedes ponerte en contacto conmigo y comentarme tu caso personal para que te pueda aconsejar mejor. Un saludo y gracias por tu interés.

  1. Hernan Bastardo

    Hola Marta, buen día. Gracias por tu respuesta a mi comentario anterior, ahora bien, a pesar de que no conoces mi historia médica en detalle, te comento que tengo problemas de elasticidad, alguna vez recuerdo un doctor decirme que tenía HYPER-ELASTICIDAD, es decir, tengo más elasticidad de la que debería… jejeje.

    Mi pregunta es si el ROLFING es una técnica recomendada con esa característica?

    • Marta Pichardo

      ¡Hola Hernán! Pues en tu caso podríamos trabajar los distintos desequilibrios que te produce esa hiperlaxitud que comentas, pero mi consejo es que combines con alguna técnica que tonifique tu musculatura para darle estabilidad a tus articulaciones. Te vendría muy bien practicar algún tipo de ejercicio que tenga en cuenta la conciencia corporal, por ejemplo yoga o pilates. Espero que mi respuesta te sea útil, un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR